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Tres emociones visuales de #ZonaMACO15

Fragmento de la pieza "To..." de Mariana Orozco. MUNO

La emoción debería ser uno de los componentes esenciales del Arte. Emoción al color, emoción a la forma, emoción al baile, emoción a la palabra, emoción al significado. Según la RAE, la palabra emoción significa "alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática." Cuando recorremos una galería, un museo, una feria de Arte o una calle hay cosas particulares que nos llaman la atención, que de alguna manera nos alteran de manera positiva o negativa, que sin duda, no nos dejan indiferentes. 


Tres emociones visuales en Zona MACO 2015 
Headlines and Last Lines in the Movies (Protest Pavillion) de Stefan Brüggermann ,  GAM.



Valiéndose de texto a manera de grafitti rojo y negro, el artista convirtió los dos booths de la Galería de Arte Mexicano en un espacio único en la feria: una verdadera instalación. Las paredes blancas fueron sustituídas por muros de madera que albergaban de manera simultánea titulares de periódicos, frases emblemáticas del Cine de Oro Nacional y tres bocetos de los tres grandes muralistas: Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. 

La galerista, Mariana Pérez Amor, nos comentó que esta instalación trata de una evolución de la tradición plástica mexicana: en esta obra el grafitti actúa como el nuevo muralismo donde las noticias y la ficción cinematográfica proporcionan la información esencial que un día nos brindó la pintura figurativa didáctica y narrativa.

 "Allá en el Rancho Grande" -"MEXICAN MISSING STUDENTS". 

El Arte Verdadero no olvida.  



Capelle per due de Mona Hatoum. 2013. Galería Continua

El Hashtag #TodosSomosDuchamp debería ser un slogan humorístico de las ferias de Arte, las galerías y los museos de Arte Contemporáneo, y no lo escribo por esta pieza de singular, simple y sencilla belleza de la libanesa Mona Hatoum, sino por la enorme cantidad de alusiones que el "Arte Contemporáneo" hace a este grandísimo artista. En mi paseo por la Galería Continua, observando una pieza de Ai Weiwei escuché a un par depersonas debatiendo y afirmando irrefutablemente que esa pieza pertenecía a Duchamp: un gancho de metal doblado formando la figura de un rostro parece ser algo que recuerde a Duchamp al público, pero la decidia o snobismo de acercarse a leer la cédula y mirar que la obra de 2009 realmente era de un artista chino llamado Ai Weiwei  hace caer en un error paradójico. La crítica social y el contexto que esta pieza pueda generar es silenciada ante la mirada juiciosa de un público que no conoce, sólo pretende hacerlo. Cualquier institución que navega con la bandera del Arte y la Cultura debería poner más énfasis en el área de Educación, y no sólo en el espectáculo y el dinero. Esta reflexión no se basa solamente en observar a un par de individuos firmando obras de Duchamp a la interperie, sino a la siguiente situación.


 
Espectador de la pintura de Yayoi Kusama, "Infinity-Nets" 2014, Acrílico sobre lienzo, 146 x 146 cms


En cinco meses la exposición "Obsesión Infinita"  de la artista japonesa Yayoi Kusama tuvo más de 300,000 visitas en el Museo Tamayo, una cifra récord para este inmueble. Durante la exposición, las redes sociales se han visto aborratadas por los comentarios y las populares "selfies" de los visitantes a esta exposición. Todo el mundo ama a Kusama, una "obsesión" dicen. 

En Zona MACO, casi pareciese que por estrategia de mercado, la obra de "la reina de los puntos", con la prudente disculpa a Seurat y Signac, estuvo presente en la feria de Arte en tres galerías. Paseando podías encontrar esculturas y pinturas de Kusama y, personalmente, me gustó mucho una pintura de la Galería Victoria Miró, titulada "I Who Sing in Celebration of Humanity", ya que dejaba ver parte de un posible mundo imaginario o poético de la artista: acrílicos acompañados de un dibujo casi infantil formando rostros, animales, plantas, corazones, puntos, formas y hasta una taza de café. Una pieza fresca y discreta entre tanto espectáculo sobrevalorado. 

Volvamos a la obsesión, "todo el mundo ama a Kusama"; la revista CHILANGO disfrazó a una actriz como la artista japonesa y la paseo en silla de ruedas el jueves 5 del presente mes por Zona MACO. Buscando una obra de Michelangelo Pistoletto me encontré con un tumulto de personas y cámaras que rodeaban a una falsa Kusama que aparte de recibir abrazos y peticiones de fotografías por más treinta personas que la merodeaban casi en el acoso, iba pegando una "etiqueta en forma de punto" en la cara de los "fanáticos". Los visitantes de zona MACO llamaban por teléfono emocionadas diciendo a sus amigos que Kusama estaba en la feria y que les habían pegado unos puntos que ellos "iban a enmarcar".

Un público que no conoce la cara de la artista que tanto venera, sólo pretende.  ¿Cuántas de las personas que hicieron fila más de dos horas para ver a Kusama realmente podrían reconocerla en la calle?

Moraleja: Si vas a enmarcar unas etiquetas, asegúrate de haber leído aunque sea un par de artículos de la artista, o mínimo saber que tiene 85 años y que posiblemente su rostro no se asemeja al de una treintañera. 




Bibliografía 
Real Academia Española.

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