A4 papel - tempera, acrílico y pastel de óleo
Las palabras de Dios, el Altísimo:
aguardiente, según Carmen.
Dios amonestó al Profeta porque aceptó rápidamente
las falsas excusas de los hipócritas que se ausentaron en las Batallas
de Tabuk. Los perdonó y aceptó sus pretextos, sin verificarlos.
AL-SHELA, Abdurrahman. Muhammad, el Mensajero de Dios. Riyadh, Islamic Propagation Office. pp 72
Comentarios
Publicar un comentario